—Te lo devolveré todo—. Isabella le dijo mientras ambos se quedaban quietos, con bastante distancia entre ellos. Frente a ellos se extendía una vía rápida cementada y vacía. El entorno era silencioso y no se veía ni un ser.
Enrique volvió la cabeza hacia ella, bastante confuso sobre lo que estaba hablando.
—Voy a devolverte todo lo que gastaste en mí—. Repitió Isabella, un poco más clara mientras se acomodaba el pelo detrás de la oreja debido al viento que traía el desierto.
—¡Pfff!— soltó Enri