Noelia
El amanecer se filtraba por las cortinas cuando abrí los ojos. Junto a mí, Aidan dormía profundamente, su respiración acompasada y tranquila. Observé su rostro relajado, tan diferente de la máscara de dureza que solía mostrar al mundo. En momentos como este, podía ver al hombre detrás del Alfa, vulnerable y humano a pesar de su naturaleza sobrenatural.
Me deslicé fuera de la cama con cuidado de no despertarlo. Hoy era el día. La manada había convocado lo que llamaban "El Círculo de Confi