CAPÍTULO 18 — Quiero que seas mía.
Sofía.
La atmósfera dentro del lujoso bar estaba cargada de emoción y anticipación. La música pulsante fluía a través del lugar, llenando el espacio con una energía contagiosa. Miré a mi alrededor, maravillada por la decoración opulenta y las personas que estaban presentes, parecían todas, cada una en su mundo.
Obviamente, me había imaginado un bar normal, pero esto era todo menos sencillo.
Los dedos de Gael seguían entrelazados conmigo, un hombre le indicó una zona especial con unas bancas al