La luz del amanecer se filtraba por los ventanales del salón principal del palacio, proyectando sombras alargadas sobre el suelo de mármol. Khaled ajustó su thobe blanco y se aseguró de que su ghutrah estuviera perfectamente colocada. Hoy no era un día cualquiera. El consejo de ancianos había solicitado una reunión urgente, y aunque oficialmente el motivo era discutir los nuevos proyectos de infraestructura para la región norte de Alzhar, Khaled intuía que había algo más.
Los cinco hombres que c