Mundo de ficçãoIniciar sessãoHay momentos en que la compasión se convierte en complicidad, y la única bondad que queda es la que protege a los inocentes.
El aire del búnker olía a pólvora, sangre y desesperación. Mariana sostenía el arma con ambas manos, los nudillos blancos por la presión, el cañón apuntando directamente al pecho de Tariq. Él yacía en el suelo de concreto, recostado contra la pared de acero reforzado, una mano pre







