Mundo ficciónIniciar sesiónAhogarse no es como en las películas: no es dramático ni poético, es una lucha silenciosa donde cada segundo cuenta y cada burbuja de aire es una despedida.
El agua helada golpeó a Mariana con la fuerza de mil agujas penetrando su piel simultáneamente. El shock al sistema fue inmediato: sus pulmones se contrajeron, su corazón pareció detenerse durante una fracción de segundo que se sintió eterna, y cada terminación n







