Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl perdón no llega en un momento revelador; llega en mil decisiones pequeñas de no abandonar, aunque todo en ti quiera hacerlo.
El reloj digital de la mesilla marcaba las 6:47 AM cuando Mariana abrió los ojos y encontró el espacio vacío junto a ella. Khaled ya se había levantado. Otra mañana más en la que no despertaban juntos, no se miraban a los ojos con esa intimidad somnolienta que alguna vez definió sus mañanas.







