Capítulo 20. Entre el amor y la venganza.
La noche envolvía la ciudad con un manto oscuro cuando Belinda, con el rostro hinchado por el llanto, llegó tambaleándose a la puerta de su apartamento. Sus manos temblaban tanto que apenas pudo introducir la llave en la cerradura. Una vez dentro, se desplomó contra la puerta, dejando que el peso de todo lo ocurrido la aplastara.
"¿Cómo pudo pasar esto?", se preguntaba, una y otra vez, su mente, un torbellino de confusión y dolor. Las acusaciones de Fabio, la sonrisa triunfante de Ady, todo se