Capítulo 19. Humillación.
El estruendo de la prueba de embarazo golpeando el suelo pasó desapercibido. Aunque ella se puso nerviosa, en el frenesí del momento, la pateó sin querer, deslizándose bajo el mueble sin que Fabio se diera cuenta.
Pero eso no importaba.
Porque en ese instante, la furia lo consumía, y sus manos se cerraban con fuerza alrededor de su cuello.
Fabio la sujetaba con una furia incontenible, su respiración era un jadeo áspero y sus ojos verdes brillaban como llamas de un incendio incontrolable. Sus d