ISKANDER
—Yo lo siento mucho —habla Dago—no quería, pero supo que Cara es mi mate y en este momento la tiene secuestrada obligándome a participar.
Mamá lo toma de la mano y aun no puedo creer que en verdad ese chico es mi hermano.
Pero ahora que mamá lo dice, lo reconoce, siento que el bloqueo ya no existe y siento el mismo olor qué percibo en mis hermanos.
Lo siento como tal. Todo es tan raro porque se despierta el mismo aroma de toda la familia.
—No lo puedo creer —es mi Ivo—sabíamos