Prefiero bajar la cabeza para no mirar y esas imágenes no queden grabadas más en mi cabeza.
—Entendemos—dice uno más —esto puede salirse de las manos si no se controla, seremos descubiertos.
—Y la humana —me hablan a mí —qué sientes por el hombre lobo.
SE me dispara los latidos del corazón, pero me mantengo firme
—Lo amo—respondo —al principio no sabía nada aunque comenzaba a sentir mucha atracción por Iskander, sin embargo a medida que iban pasando los días todo iba con más intensidad y