IVANA
Me quedo impresionada al ver al sujeto que esta frente a mí. Sus ojos se conectan con los míos poniéndome a temblar y paso saliva con dificultad al ver sus ojos completamente rojos. Los latidos de mi corazón las siento en mis oídos.
Caleb me suelta para encararlo, pero siente que no es rival cuando se voltea y repara la estatura, el cuerpo y la pose del hombre que lo mira con ganas de matarlo.
—Quien es usted—la voz le tiembla—no se meta que…
En un paso ya lo tiene agarrado de la camisa y