Capítulo 86: El reconocimiento
El silencio que siguió a las palabras de los niños no era incómodo, sino sagrado. Era el sonido del universo alineándose, de dos caminos separados que finalmente se encontraban en un mismo punto. Ava podía sentir el latido de su propio corazón, o quizás era el de Logan, resonando en el espacio reducido de la habitación.
Liam, con los ojos aún pesados por la debilidad pero ahora despiertos por una chispa de asombro, miró más allá de su hermana, hacia la puerta. Su