Unos días después
El sol bañaba el gran patio del palacio con luz dorada, proyectando un resplandor divino sobre la celebración que estaba a punto de desplegarse. El aire brillaba de emoción y anticipación. Hoy era el día de la tan esperada unión del Alfa Lysander y la Luna Astra. Su boda era más que una simple ceremonia de amor; era una declaración de esperanza, de que la justicia prevalecía, de una nueva era para la Manada de la Luna Dorada.
Las bodas de hombres lobo, especialmente las de un