Pov Viktor
El mundo se había convertido en un caos absoluto, un torbellino de ira y dolor que me consumía desde adentro. ¿En qué momento todo se fue a la mierda? Catalina, la mujer que amaba con cada fibra de mi ser, ahora era mi madrastra. Mi jodida madrastra. La palabra sola me provocaba náuseas, un puñetazo en el estómago que no dejaba de repetirse.
Conducía de regreso a la mansión, sintiéndome muerto por dentro. Paula no parloteaba sobre la boda, sobre lo "perfecto" que había sido todo, per