Mundo ficciónIniciar sesión—Termina lo que estabas diciendo— exigí, sentándome en la cama—. Sobre tu línea de sangre. Sobre la marca.
Vex se quedó junto a la ventana, la luz de luna iluminando las líneas de su espalda. La marca entre sus omóplatos brillaba tenuemente, pulsando como si tuviera vida propia.







