Mundo ficciónIniciar sesiónVex Mordaine no dormía. No podía. Cada vez que cerraba los ojos, veía la misma imagen grabada en su mente como hierro candente.
Seraphine y Kael. Centímetros de distancia. La forma en que ella lo miraba. La forma en que él casi tocaba su mejilla.
La intimidad del momento.
Sabía que esto pasaría.
El pensamiento era veneno, pero no podía detenerlo. Había vivido doscientos años. Había visto este patrón antes. Había sido el tonto que creyó que esta vez sería diferente.
Y aquí estaba. De nuevo. Exactamente donde había jurado nunca volv







