Mundo ficciónIniciar sesiónKael Nightshade no parecía un estratega. Parecía un príncipe de cuentos de hadas—demasiado guapo para ser real, con ese cabello negro que caía en ondas perfectas y ojos que capturaban la luz como zafiros líquidos. Pero fue la forma en que me estudió cuando entré al salón de estrategia lo que me puso en alerta. No era la evaluación clínica de Vex o la hostilidad cautelosa de Eri







