Cassie
Hay un temblor en mis dedos que no puedo disimular. No es miedo. No del tipo que Lucian cree que siento. Es otra cosa. Algo más primitivo. Más íntimo. Algo que me sigue latiendo bajo la piel desde esa noche en el claro.
Él me tocó.
Damon.
Un roce apenas, una caricia tan fugaz que podría haberla imaginado… si no fuera por lo que provocó en mí. No fueron mariposas. Fueron cuchillas suaves, punzadas de placer que me recorrieron los nervios como si me hubieran reconectado el alma al cuerpo.