C72: DEME UNA OPORTUNIDAD.
Asherad se disponía a darle la espalda y marcharse cuando, de pronto, África se dejó caer al suelo. Se arrodilló ante él con un movimiento desesperado, inclinando la cabeza hasta casi tocar el suelo.
—Perdóneme… —suplicó con la voz quebrada—. Perdóneme, por favor, por el escándalo que provoqué.
Asherad se detuvo. Giró lentamente y la observó en silencio mientras África continuaba implorando, aferrándose a las últimas fuerzas que le quedaban.
—Deme una oportunidad, Alfa —continuó—. ¿Acaso no lo merezco? He sido obediente, he cumplido con lo que se esperaba de mí. Le di a su primogénito. He sido paciente y comprensiva durante todo este tiempo. ¿Por qué no merezco al menos ser escuchada? Se lo ruego… concédame una oportunidad. Permítame compartir su lecho esta noche.
Asherad permaneció mirándola durante unos segundos. Su expresión era pensativa, distante.
En el fondo, sabía que negarse una y otra vez carecía de sentido. De cualquier forma, debía cumplir con su deber como Alfa y asegurar