C73: NO PUEDO QUEDARME AQUÍ.
África se asomó hacia el rostro de Asherad con la clara intención de besarlo, buscando ese contacto que tanto anhelaba. Sin embargo, él reaccionó antes de que sus labios se encontraran: le sujetó la barbilla con firmeza y, en un movimiento brusco, la hizo girar, empujándola hacia un costado.
En cuestión de segundos, las posiciones se invirtieron. África quedó recostada sobre el lecho y fue él quien se colocó encima. La sorpresa la atravesó, pero lejos de incomodarla, ese gesto dominante despert