C59: YO A TI TE CONOZCO.
El corazón de Sigrid dio un salto. Miró a la doctora con los ojos abiertos de par en par y negó con la cabeza, suplicante, indicándole que no abriera.
La doctora dudó apenas un segundo. Sabía perfectamente que no podía negarle la entrada al Alfa. Sin embargo, también entendía la situación de Sigrid. Se acercó con rapidez, tomó unas prendas limpias —ropa sencilla de enfermería que tenía preparada— y se las tendió.
—Vístete rápido —le indicó en voz baja—. Tranquila.
Luego se dirigió hacia la pue