C438: NO TENGO POR QUÉ SOPORTAR ESTO.
Sofía levantó el rostro mientras las lágrimas descendían por su mejilla enrojecida. El lado de la cara donde Nayla la había golpeado continuaba ardiéndole intensamente y el dolor le palpitaba bajo la piel caliente.
—¿Cómo te atreviste a ponerme una mano encima? —cuestionó finalmente con la voz quebrada por la rabia y la humillación.
—¿Y tú cómo te atreviste a hablarme de esa manera? —respondió Nayla con dureza—. ¿Cómo te atreviste a insultar a mi Clan y a mencionar a mi familia como si tuvieras