C439: SOBRE MI CADÁVER.
Nayla llegó a la habitación que Giskar le había asignado como su espacio personal dentro de la mansión, caminó hacia el armario y lo abrió, comenzando a revisar sus pertenencias. Sus manos apartaban vestidos, telas y cofres pequeños en lo que seleccionaba únicamente las cosas que había traído desde Ford.
Mientras sacaba algunas prendas y las colocaba sobre la cama, la puerta volvió a abrirse. Giskar había ido tras ella.
—Nayla, deja eso ahora mismo —dijo con firmeza, aunque sin levantar la voz—