C389: QUISIERA CONOCERLO MEJOR.
Celeste despertó de manera paulatina, abriendo los ojos con lentitud mientras su conciencia regresaba poco a poco. La tenue claridad del amanecer comenzaba a filtrarse a través de los ventanales, iluminando la alcoba con una luz suave y difusa.
En aquel territorio, el sol rara vez se mostraba en todo su esplendor; el cielo permanecía casi siempre cubierto por nubes densas que otorgaban al paisaje un matiz frío y apagado. Por ello, más que un amanecer brillante, lo que envolvía la habitación era