—¿Cómo dice? —preguntó Nayla, mostrando su desacuerdo—. ¿Pretende que permanezca encerrada aquí hasta que llegue el Alfa de Asgard? Al menos debería permitirle salir al jardín.
—No. Permanecerá aquí hasta que su padre venga por ella. Esa es mi decisión final.
Elliot giró sobre sus talones y abandonó la habitación, en lo que Nayla dejó escapar un suspiro.
—Mi hermano se ha vuelto mucho más estricto desde que asumió su posición como Alfa —comentó con cierta resignación.
Celeste la observó por un