C387: NO ME ARREPIENTO.
Elliot respondió con una brevedad que rozaba la frialdad, como si no tuviera disposición para profundizar en la conversación.
—Sí… supongo.
Después de eso, guardó silencio. Seguía atrapado en el impacto de la revelación reciente, en la certeza inquietante de que Celeste era su compañera destinada, lo cual lo mantenía en un estado de constante agitación interna.
Nayla lo observó con atención, percibiendo aquella desconexión.
—¿Se encuentra bien? Lo noto extraño —expuso.
Elliot alzó la mirada hac