C372: HABRÁ CONSECUENCIAS.
Mientras tanto, en Asgard, Sigrid permanecía de pie junto a la cuna, observando a sus gemelas. La habitación estaba en calma, envuelta en una quietud suave que solo se veía interrumpida por la respiración tranquila de las cachorras.
Sin embargo, su atención no se repartía de forma equitativa; sus ojos se detenían una y otra vez en la menor, Aurora, como si aún necesitara convencerse de que estaba allí, a salvo, al alcance de su mano.
El día anterior habían tomado una decisión: marcarla. Había u