C351: UN CONSEJO.
Nayla ladeó ligeramente la cabeza ante las palabras de Asherad, y una chispa de curiosidad iluminó su expresión.
—¿Recompensarme? —repitió con sorpresa—. ¿De qué manera?
—En realidad, esperaba que fueras tú quien lo decidiera —respondió Asherad.
La joven guardó silencio por un instante, sumida en sus pensamientos, como si examinara cada posibilidad sin encontrar ninguna que realmente deseara. Finalmente, negó con la cabeza.
—No hay nada en particular que quiera en este momento —admitió con sinc