C350: UNA RECOMPENSA.
Sin añadir más, Asherad dio la orden, y dos de los lobos se aproximaron para cargar con cuidado el cuerpo inconsciente de Dalila.
La levantaron entre ambos, sosteniéndola mientras comenzaban a avanzar sobre la nieve, en dirección al lugar donde se encontraban Elliot y Nayla.
Nayla permanecía sentada sobre el suelo helado, mientras Elliot se mantenía a su lado, examinando la herida con atención.
—¿No te ha fracturado ningún hueso? —preguntó él con preocupación.
—No… no ha sido hueso, solo carne