C352: ESTÁ MUERTO.
Los ojos de Damián se llenaron de lágrimas. La visión de Dalila consciente, mirándolo, hablándole, resultaba casi irreal después de todo lo que había temido perder.
—Por los dioses… Dalila, estás bien —murmuró con la voz quebrada.
Sin poder contenerse, la rodeó con los brazos y la atrajo hacia sí, desesperado, como si necesitara asegurarse de que realmente estaba allí, de que no volvería a desaparecer.
—Has regresado… has vuelto a mí —añadió en un susurro.
—Ah… —se quejó Dalila—. Me duele el cu