C314: ES DEBER DEL PADRE CORREGIRLO.
Sebastián negó con firmeza, dando un paso al frente, como si con su sola presencia pudiera sostener la decisión de todos.
—No, General. No nos iremos —declaró con convicción—. Ya lo hemos decidido.
—No pueden quedarse aquí —indicó Dalila—. ¡Deben marcharse ahora mismo!
Sus ojos recorrían el entorno con inquietud, como si en cualquier momento esperara ver aparecer a sus perseguidores.
—Tomen lo que puedan y abandonen el campamento. No importa lo que dejen atrás. Transformense y corran. ¡Ahora!
S