Damián frunció el ceño al escuchar aquellas palabras.
—¿Cómo que a la guerra? —preguntó—. ¿De qué estás hablando exactamente?
—No lo sé con certeza. Acabo de hablar con él, y por lo que entendí, mi padre le ha encomendado una misión… algo sobre conquistar un territorio, pero no conozco los detalles. Intenté hacerlo cambiar de opinión, pero no quiso escucharme. Por favor, si puedes hacer algo para detener esto, hazlo. No quiero que Gael se vaya.
—¿Dónde está el General?
—Vengo de su habitación —