C30: NADIE TE AMARÁ JAMÁS.
África continuó hablándole sin compasión alguna. Sus manos seguían firmes alrededor del cuello de Sigrid mientras inclinaba ligeramente el cuerpo hacia adelante, obligándola a mirarla desde abajo, aun cuando la visión de Sigrid comenzaba a nublarse.
—¿Qué pretendías diciéndole eso al Alfa? —inquirió—. ¿Qué pretendías al decirle que lo amas? ¿Creíste que podrías quitarme mi lugar? ¿Que podrías arrebatarme mi posición como Luna de la manada y reemplazarme? ¿De verdad crees que vas a casarte con é