C29: ES MI LOBO, ES MI HOMBRE.
Las palabras salieron de sus labios con cierto temor. Era la primera vez que no se protegía detrás de silencios, porque esa era la verdad: África también había terminado enamorándose de él.
—Eso no es una mentira —añadió ella, con los ojos fijos en los suyos—. No estoy intentando burlarme de usted ni manipularlo. Es solo que… —su voz se quebró levemente— si tan solo esto pudiera ser correspondido, si tan solo no fuera un error sentir lo que siento… no tendríamos que dormir siquiera en alcobas s