C20: NO PUEDES HACER NADA SIN QUE YO LO SEPA.
África no respondió al instante. Su expresión se volvió distante, absorta, y su mirada se perdió en algún punto indefinido de la habitación. La conducta del Alfa, vista en conjunto, comenzaba a adquirir un matiz que África no había considerado con claridad hasta ese momento.
Nada de lo que Asherad había hecho últimamente encajaba del todo con la frialdad a la que ella estaba acostumbrada. Había sido extraño que exigiera que permaneciera a su lado hasta el amanecer, extraño que no permitiera que