C151: NO LES DES EL GUSTO.
La primera reacción de Sigrid ante aquellas palabras fue de absoluta incredulidad. El escepticismo la golpeó con fuerza, como si el Alfa acabara de pronunciar algo imposible de aceptar, algo que no podía encajar en su realidad. Negó con la cabeza y con los ojos abiertos por la conmoción.
—¿Qué… qué está diciendo, Alfa? —murmuró, sacudiendo la cabeza—. ¿Que soy la gemela de la Señora Luna? No… eso no puede ser. Es imposible. Míreme, por favor. Mire mi cara...
—Las marcas de tu rostro te las hizo