C136: EL ALFA JAMÁS HARÍA ALGO ASÍ.
Morgana, sobresaltada, abrió los ojos con incredulidad.
—¿Qué…? ¿Qué es lo que está pasando? —inquirió—. ¡Dímelo ahora mismo!
No llegó a recibir respuesta. De pronto, la puerta de la habitación se volvió a abrir pero esta vez con una patada que hizo que las puertas se estrellaran contra las paredes. El estruendo hizo que tanto Morgana como la criada dieran un respingo, llevándose el susto al cuerpo.
Uno de los lobos avanzó con rapidez, tomó a la criada por la nuca y la obligó a caminar. La joven loba soltó un grito ahogado de puro terror mientras era sacada de la habitación. La puerta volvió a cerrarse tras ella, dejando a Morgana completamente sola con los guardias.
Morgana se quedó paralizada por un segundo, con el corazón golpeándole con fuerza el pecho. Sus ojos recorrieron a los hombres que ocupaban su alcoba y entonces, con indignación y desconcierto, se quejó.
—¿Qué significa todo esto? —dijo, señalándolos—. ¿Qué creen que están haciendo en mi casa? ¿Quiénes son ustedes?
Sin em