Mundo ficciónIniciar sesiónSierra de Aitana
Hatch apenas había visto la sombra de Lara cuando pasaba frente a la puerta de la sala de estar, y se había llevado un dedo a los labios para indicarle a Evelett que no dijera nada. Lara y los tigres llevaban demasiados días encerrados y él sabía que cuando la chica atravesaba el corredor con tanto sigilo era porque pretendía salir antes de que su madre se diera cuenta.
Si a eso le sumaba el hecho







