Mundo ficciónIniciar sesión“¡Por fin…!”
Lara dejó caer la mano con que tapaba su boca y sintió cómo una sonrisa subía por su rostro. Frente a ella su incógnita personal la observaba con un semblante entre aterrorizado y dichoso, y ahora sabía que no era un fantasma. Era tal como lo había imaginado. No debía pasar de los veinticuatro o los veinticinco años, apenas un joven con un rostro que parecía cargado de una triste







