Mis uñas se enterraban con la fuerza de las raíces de un pino, mi cuerpo entero estaba en versión ataque, tan tenso que mis ligamentos parecían estar a punto de romperse.
La oscuridad del bosque se espesaba aún más, envolviendo todo a nuestro alrededor como un manto oscuro y denso, haciendo difícil respirar.
No era solo el peligro inminente lo que nos helaba la sangre, sino la sensación de que algo más grande que nosotros acechaba, esperando el momento opor