Toda presión sostenida genera una consecuencia.
No siempre inmediata.
No siempre visible.
Pero inevitable.
Esmeralda lo sentía en cada parte de su cuerpo.
No como cansancio físico.
Sino como una saturación mental que ya no encontraba pausas reales. Cada pensamiento llevaba a otro, cada escenario abría múltiples variables, cada decisión implicaba consecuencias que se expandían más allá de lo previsto.
No era falta de control.
Era exceso de control.
Y eso… también rompe.
La libreta fren