El momento llegó sin aviso.
Como todo lo que realmente importa.
Esmeralda llevaba horas revisando la misma línea de acceso, el mismo registro que parecía insignificante a simple vista, pero que se negaba a encajar en el resto de la estructura. Había algo ahí. Algo que no correspondía.
No era un error.
Era una firma.
—No tiene sentido… —murmuró, acercándose más a la pantalla.
Sus ojos recorrían cada detalle, cada número, cada conexión. Su mente ya no estaba buscando, estaba reconociendo pa