La lluvia no cesaba.
Parecía que el cielo entero se hubiera oscurecido sobre la Mansión Villarreal.
Nadie habló durante varios segundos.
Las palabras de Gabriel seguían resonando en la mente de todos.
"El hombre que firmó esta carta se supone que murió hace diecisiete años."
Esmeralda sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
—¿Quién era?
preguntó finalmente.
Gabriel bajó la mirada hacia la firma.
Como si le costara pronunciar aquel nombre.
—Leónidas Devereux.
El silencio fue absoluto.
Nadie