La habitación secreta permaneció en silencio durante varios minutos.
Nadie quería irse.
Nadie quería romper aquel instante.
Era como si Don Maximiliano siguiera allí.
Observándolos desde algún rincón invisible.
Sonriendo en silencio al ver que, después de tantos años, su familia finalmente estaba reunida.
Esmeralda recorrió lentamente la sala.
Sus dedos acariciaban los marcos de las fotografías.
Cada imagen era un pedazo de historia.
Una parte de la vida que le habían robado.
Pero que ahora est