Mientras las últimas compras eran cuidadosamente empacadas en la boutique “Aura”, la gerente observaba a Esmeralda con una mezcla de admiración y cálculo.
Había trabajado durante años rodeada de mujeres de la élite de Aurelia.
Había vestido esposas de magnates, hijas de políticos y socialités obsesionadas con aparentar perfección.
Pero ninguna tenía lo que poseía Esmeralda Villarreal.
Presencia.
La clase de presencia que no se compraba.
La clase de elegancia que nacía del carácter.
Y precisamen