Mientras el ambiente en la boutique “Aura” todavía vibraba con el eco de las amenazas de Caricia, varios pisos arriba, Emilio Valeriano permanecía encerrado en una elegante oficina de cristal oscuro revisando reportes financieros y documentos de expansión internacional.
La oficina reflejaba exactamente quién era él.
Minimalista.
Fría.
Poderosa.
Desde aquel punto elevado podía observar casi toda la plaza comercial, una joya arquitect