~ALESSIA~
El sol caía con suavidad sobre la piel, el agua de la piscina reflejaba destellos que bailaban a mi alrededor y, por un momento, todo parecía demasiado tranquilo para pertenecer a mi vida. Mila estaba a mi lado, con esa energía ligera que la caracterizaba, moviendo los pies dentro del agua mientras observaba a los dos hombres italianos que se mantenían a una distancia prudente, cumpliendo con su papel… pero sin perder detalle de nada.
—Oye… —murmuró, inclinándose apenas hacia mí,