~ALESSIA~
Honestamente, me resultaba extraño entrar al despacho de Maksim y no sentir que estaba invadiendo un territorio donde solamente los hombres podían decidir cosas importantes.
Porque antes era exactamente así.
En un principio, él jamás me habría permitido sentarme en una reunión de negocios. Mucho menos opinar. Igual a los hombres del Consejo de la mafia Cardinale, solo me permitían participar y opinar porque era la hija de mi padre, de lo contrario... Me habrían cortado la cabeza.
Pero