~MAKSIM~
Alessia sonrió contra mi boca. Su cabello rubio se pegaba a ella y a mi frente mientras la llevaba a nuestra cama. La dejé caer sobre el colchón y ella soltó un resoplido indignado, con las piernas ya separadas por invitación.
Negué con la cabeza con una sonrisa oscura.
—Te quiero de rodillas y con ese culo preparado para mí.
Sin rechistar se dio la vuelta, arrodillándose en la cama y presentando sus nalgas redondas y carnosas ante mi rostro, como una ofrenda
La vista de ell